Menos presión, más práctica

Sin tareas ni horarios escolares, el niño suele estar más relajado y receptivo. Es un buen momento para trabajar lo que más le cuesta.

Rutinas que suman

  • Lectura en voz alta todos los días
  • Juegos de palabras y de memoria
  • Conversaciones sobre lo que hicieron en el día
  • Escribir listas, recados o cartas cortas

Terapia en vacaciones

Mantener o empezar la terapia durante el descanso ayuda a que no se pierdan avances y a reforzar lo que necesitará en el siguiente grado escolar.

Esta guía es orientativa y no sustituye la valoración de una especialista.