Pocos minutos, todos los días
Es mejor practicar diez minutos diarios que una hora el fin de semana. La constancia es la que consolida lo aprendido.
Conviértelo en juego
Los ejercicios funcionan mejor en un momento relajado: durante la comida, en el baño, en el coche o antes de dormir.
Celebra el esfuerzo
Reconoce cada intento, no solo el resultado. Corregir constantemente puede hacer que el niño deje de intentarlo.
Cuéntanos lo que observas
Los cambios en casa y en la escuela nos ayudan a ajustar el plan. Tu información es parte del proceso.
Esta guía es orientativa y no sustituye la valoración de una especialista.

